26 enero 2013

El nuevo reinado de la corbata




Durante un tiempo cuestionada, la corbata vuelve otra vez al armario masculino para marcar la pauta. Para las ocasiones más formales, ir a trabajar o incluso con un look más casual. Los diseños son tan variados como las ocasiones y sus protagonistas. Ya lo dijo el novelista Alberto Moravia: "Al hombre moderno se le permite un accesorio que le deja revelar su visión del mundo, señalar su presencia en él". ¿Cuál si no?

J.F.Kennedy aportó un estilo dinámico a la política de los sesenta.
Balzac dijo una vez: "Las corbatas son esencialmente románticas. El día que sucumban a reglas dejarán de existir". Y puede que haya casi tantos diseños y estilos de llevarlas como caballeros dispuestos a ello, pero también es cierto que algunas pautas dan mejores resultados que otros.

La corbata como hoy se la conoce fue diseñada por el neoyorquino Jesse Langsdorf en 1924. Con esa practicidad anglosajona típica, ideó un patrón más fácil de anudar sin deformar, con la tela cortada al biés y en ángulo de 45 grados, con seda como forro y muselina en la entretela. Y, si ya entonces la corbata era símbolo de distinción entre caballeros, ésta fue poco a poco democratizándose, convirtiéndose en el accesorio central del guardarropa masculino, clave para expresar la individualidad de cada uno o para actualizar cualquier traje de acuerdo a las modas. "Una corbata bien anudada es el primer paso serio en la vida de un hombre", decía Oscar Wilde.



Sin embargo, lucir con gusto una corbata no es algo innato entre las cualidades masculinas, por lo que no está de más recordar un manual básico de uso:

-Longitud: La corbata siempre debe ir alineada con el cierre del cinturón, aunque sin traspasarlo nunca. Por cierto, las hebillas de chapa mejor dejarlas para looks sport.

-Los tres nudos más habituales son el nudo americano o "Four in Hand", el "medio Windsor" y el nudo doble o "Windor". Descubra aquí cómo hacer cada uno de ellos: nudos de corbata

-Es muy importante tener en cuenta el tejido de la corbata a la hora de elegir el nudo. Por ejemplo, los tejidos gruesos como la lana o el cachemir no admiten un nudo Windsor porque exige doble vuelta y queda excesivamente grande. Lo mismo en el caso opuesto. Si va a llevar una corbata de seda ligera estampada, un nudo simple quedará raquítico.

-Aunque la tendencia ahora es mezclar estampados, como rayas con cuadros o lunares, es muy importante cierto criterio estético antes de hacerlo. Por ejemplo, un traje de tweed con una corbata con estampado de cachemir es un desacierto.

-Siempre "No": corbatas con paisajes (sí, aunque sean pintados a mano), dibujos muy grandes, el color langosta (que provocará que su cara se refleje del mismo tono), añadir un cordón de piel o seda en el cuello de la camisa (estilo tejano).

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