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24 septiembre 2013

El café de todas las mañanas motivó una empresa nueva

David Jackson y su amigo querían lanzar una empresa. Encontraron su respuesta en una taza de café
En 2010, Jackson se estaba comunicando con mensajes de texto con su amigo de la infancia y colega ingeniero Dave Petrillo. Hablaban sobre concebir un producto que hiciera buen uso de un material de cambio de fase: una sustancia que, como el agua, varía su estado según la temperatura. Ninguno de los dos trabajaba con un material así en su empleo, pero a ambos les intrigó la idea.

Luego llegó la inspiración. "Una mañana estaba en medio de mi rutina habitual", recuerda Jackson, que ahora tiene 29 años. "Tardaba unos 20 minutos en hacer un café latte perfecto y luego estaba o muy caliente y pasaba la siguiente media hora quemándome la lengua, o estaba demasiado frío y entonces lo ponía en el microondas y luego me quemaba la lengua. Entonces pensé que la situación era estúpida. Soy un ingeniero… sé cómo solucionar este problema".

Le envió un mensaje a Petrillo, que ahora tiene 26 años, y descubrió que su amigo había estado pensando exactamente lo mismo: ¿por qué no crear un producto que use un material de cambio de fase para mantener el café a la temperatura exacta?

12 febrero 2013

Las tarjetas de fidelidad han quedado obsoletas




- ¿Le interesa nuestra tarjeta de cliente? Tiene un 10% de descuento y es totalmente gratuita.

- No, gracias.

...Un cliente acaba de comprar algo, le regalan una tarjetita con un descuento y aún así, no la quiere. ¿Acaso está mal de la cabeza? En absoluto. Puede haber varias razones. Oigamos al hipotético cliente:

"No veo valor en tu 10% de descuento cuando ni siquiera sé si en algún momento vas a tener algo que ofrecerme que sea mejor que lo que pueda encontrar en otro negocio."

"No me apetece nada darte carta blanca para que me bombardees con publicidad con la única opción de defensa de enviar una carta mediante correo postal (sic) de acuerdo con las leyes de protección de datos."

"Tengo la cartera a rebosar de tarjetas que no sé si uso y ni siquiera recuerdo para qué negocios son. Aunque tuviese la tuya, seguramente no lo recordaría."

"Aunque hoy haya caído, no creo que vuelva a tu negocio."

"No tengo tiempo para rellenar formularios. Estoy deseando pagar e irme."

Y sin duda, mi favorita:

09 diciembre 2012

Cambie de mentalidad, su verdadero jefe ahora es su cliente




La mentalidad empresarial ha cambiado, o al menos está en proceso de hacerlo. Si el antiguo modelo contemplaba que el empleado trabajara para un jefe, ahora ese jefe es el cliente.

No se trata sólo de mirar al cliente con otros ojos, se trata de que las empresas se replanteen por completo el prisma con el que se mira al empleado, quien ahora pasa a ser alguien con capacidad propia para actuar, tomar decisiones y ser responsable de sus actos, prácticamente de la misma forma que lo es el propietario del negocio para el que trabaja. Y es que todos y cada uno de los empleados pueden ser su propio CEO, responsables de su propia estrategia, conocimientos, educación y marketing, como explica Jeremiah Owyang en Career Pathing.

Los jefes son los que tienen que ponerse a la cabeza de este cambio, animando a sus compañeros a no verle como un jefe, sino como un cliente. Y es que esta es la clave del valor de una compañía, dando poder a los empleados para equilibrar los resultados individuales con el trabajo en grupo. Los empleados tienen que tener autonomía para poder hacerse responsables de su futuro y poder tomar decisiones adecuadas y con conocimiento siempre que los superiores les hagan saber que creen en su experiencia y confían en ellos.

El problema es que no muchos departamentos tienen esta mentalidad. Las empresas que invierten tiempo y dinero en contratar a los mejores en su disciplina tienen que aprender que merecen ser tratados como los expertos que son.

Tanto empresas grandes como pequeñas es importante tener siempre en mente que la persona ante la que se rinden cuentas ya no es un jefe, es un cliente, y cada uno tiene que mirar su carrera como una compañía individual en la que él mismo es el CEO.