21 agosto 2011

3 tendencias que cambiaran la medicina


La ciencia ficción ha estado desde su concepción obsesionada con mostrar el futuro. Ya en 1927 con la pionera Metrópolis, el cine mudo de Fritz Lang, fantaseaba con la ciudad y la vida humana-robótica del lejano 2026. Mucho más cercanas, películas como Inteligencia artificial (2001), Minority Report (2002), Yo, Robot (2004) o Tron (2010) han ido introduciendo conceptos futuristas de lo más variados y, aunque muchos de sus sueños se han frustrado en el camino o siguen siendo sólo promesas, otros están a punto de materializarse.

Lejos de las películas -o no tanto- existen hoy cientos de investigadores alrededor del mundo moldeando en su laboratorio lo que será nuestra vida cotidiana dentro de 20 o 30 años. Médicos, ingenieros, científicos con la mirada puesta en un horizonte a largo plazo que les permite soñar y soñar en grande. Hoy, gracias a la velocidad de cálculo que nos posibilita la informática, se abre un nuevo paradigma que promete acelerar el acontecer de los avances tecnológicos de manera inédita. Tal será la aceleración de acontecimientos, que hay quienes aseguran que veremos en los próximos 50 años más avance científico del que vimos en los últimos 5000 años. Desde cómo viajar en un automóvil que nos despierte si estamos cansados hasta la posibilidad de regenerar un órgano vital que nos permita seguir viviendo. Desde la compleja, y no menos polémica, idea de implantarnos memoria en nuestro cerebro hasta la simplicidad de abrir la puerta de casa con el teléfono celular. Estos, entre otros cientos de desarrollos, buscan abandonar su período embrionario para saltar a formar parte de la vida diaria de millones de personas.

Ajuste su cinturón porque aquí comienza un recorrido por lo que vendrá. Un vistazo a 3 avances tecnológicos que prometen cambiar nuestra cotidianidad tal cual la conocemos. Ideas, investigaciones y conceptos en pugna por alcanzar su lugar en la historia de la humanidad. Allá vamos.

1. VISITA AL MEDICO

La consulta al médico cambiará drásticamente en los próximos 20 años. De hecho, el rol del profesional de la salud irá mutando al de un gran intérprete que no necesariamente tendrá que ser la fuente de todo el saber, pero sí saber hacer las preguntas correctas. Las principales empresas de tecnología están hablando de la medicina como su foco y prioridad. IBM prometió comenzar a dotar a Watson en los próximos cuatro años de toda la información médica disponible en el planeta. "Se consultará en la web en la historia completa de la medicina de la humanidad para lograr la mejor combinación para esa necesidad específica. Será como tener una gran junta de los mejores especialistas del mundo sentados frente a uno", dice Meyerson. Por ejemplo, si un paciente consultara por el tratamiento para un tipo de diabetes, podremos, a través de la tecnología, cruzar todos los casos particulares de diabetes de la historia en busca de similitudes y tratamientos exitosos. Luego de que el médico le diga a la máquina todos los síntomas y el estado general del paciente, este cerebro digital le devolverá en cuestión de segundos los 4 o 5 diagnósticos más probables.

Además, ¿quiere saber sus posibilidades exactas de contraer tal o cual enfermedad o cómo se completa su árbol genealógico según su ADN? Hoy, la empresa 23andme entrega, por 99 dólares, la secuencia parcial del genoma con un detalle exhaustivo con sólo acceder a una muestra de saliva del paciente.

2. REGENERACION DE ORGANOS

Quizá los que hayan pasado por la espera de un trasplante de un órgano vital o quienes sufran los dolores diarios del mal funcionamiento de alguno de sus órganos sean los que valoren antes la magnitud de este avance científico. El futuro de la medicina anuncia el fin de las listas de espera para recibir un trasplante, porque éstos ya no serán necesarios. "Estamos creando órganos que se regeneran en base a los tejidos del propio paciente combinando el uso de células y factores de crecimiento que las estimulen utilizando métodos de la medicina regenerativa. En la cirugía del esófago los andamios de matriz extracelular nos han permitido restaurar partes del órgano de formas antes impensadas", explica Alejandro Nieponice, director del programa de cirugía del esófago de la Fundación Favaloro y docente del Instituto McGowan de la Universidad de Pittsburgh, donde se han creado hasta ahora esófagos y vejigas para decenas de pacientes.

Este proceso se puede dar in vitro (en el laboratorio) o in vivo (se implantan las células y regeneran el área dañada o envían las señales para que las células madre del propio organismo vayan a reparar). ¿Podemos pensar en un almacén de órganos? "Creo que más que un depósito tendremos una división de medicina regenerativa en cada centro de salud donde un grupo de especialistas de varias disciplinas trabaje en conjunto para regenerar órganos según las necesidades del paciente. Cuando empezamos a publicar los primeros experimentos prometedores en el área del esófago, me preguntaron cuánto tardaría en llegar a los pacientes y yo dije cinco años. Me equivoqué por uno, porque cuatro años más tarde el primer paciente en Pittsburgh se benefició de esa tecnología", dice Nieponice. ¿Se podrán generar corazones o hasta cerebros? "Por supuesto. Hay varios ensayos clínicos sobre esos órganos, muy alentadores en una etapa de inicio, pero de exhaustiva y prometedora investigación."

3. PROTESIS E IMPLANTES

En octubre de 2009 científicos italianos y suecos desarrollaron la primera mano artificial con sentimiento; en marzo del año último se hicieron los primeros implantes de retina para restaurar la visión de pacientes ciegos. "Si hoy visitamos el quirófano para sacarnos partes del cuerpo que nos desagradan y colocarnos otras, todo indica que cuando haya piernas o brazos mejores de los que tenemos simplemente nos los cortaremos", provoca Santiago Bilinkis, que asistió en 2010 a la Singularity University, en la NASA, donde durante tres meses investigó y escuchó a los líderes mundiales en medicina regenerativa, robótica, neurociencia y nanotecnología. Pero su provocación tiene una base. Basta con ver a Oscar Pistorius, el atleta que corre sin piernas y con dos prótesis que le valieron quedar descalificado de los Juegos Olímpicos Pekín 2008 por estar demasiado capacitado, es decir, más que sus compañeros que corrían con piernas de carne y hueso.

"Hace un par de semanas se supo que un joven australiano que tenía nula sensibilidad en uno de sus brazos optó por amputarlo y eligió una prótesis que le da movilidad a su mano", ejemplifica Bilinkis.

Pero hay más. Ya se trabaja a nivel de laboratorio en la implantación de chips en el cerebro de ratones que han demostrado mejorar su memoria o perderla ante la presencia o ausencia del chip con información. Luego vendrán los monos, después ya saben quién

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