24 julio 2013

Lo que 'Mad Men' puede enseñarnos sobre el uso del dinero

La popular serie de televisión Mad Men, que concluyó su sexta temporada el 23 de junio en Estados Unidos y lo hará el 15 de julio en América Latina, tiene más que detalles de los años sesenta y referencias a los anuncios de la marca Heinz.

La serie —que narra la saga de Sterling Cooper & Partners, una firma de publicidad ficticia de Nueva York, y sus ejecutivos, personal y familias— atrae 2,5 millones de televidentes estadounidenses en promedio cada semana, de los cuales casi la mitad tiene entre 25 y 54 años y reportan ingresos familiares de al menos US$100.000 al año, según AMC, el canal que emite la serie en EE.UU. HBO Latin America, el canal que transmite la serie en la región, indicó que no tenía cifras de audiencia específicas de la serie.

Mad Men también ofrece un tesoro de lecciones financieras para familias en ese grupo demográfico. La temporada ha explorado la complejidad de las vidas de un grupo de mujeres que defienden su independencia, tanto en el trabajo como en sus vidas personales.
En una escena de la serie 'Mad Men', los socios revisan un nuevo espacio de oficina.
El resultado: las decisiones monetarias de los personajes se están volviendo más desordenadas y la necesidad de planear hacia el futuro más importante. Aunque la serie no se enfoca en detalles financieros, varios planificadores y abogados financieros aficionados a Mad Men han reflexionado bastante sobre los posibles errores de sus personajes femeninos con el dinero y algunas veces terminan gritando consejos a sus pantallas.

A continuación, algunas formas modernas de abordar los retos de finanzas personales que enfrentan las mujeres y los hombres de Mad Men:

28 junio 2013

Las tablets, preferidas por los venezolanos


En los últimos tres años se ha posicionado la venta y uso de las tabletas, sobre todo desde que se implementó la era tecnológica Android, dejando un poco en el olvido las viejas computadoras de mesa pese a sus grandes ventajas en cuanto a la variedad de contenido.

A los usuarios pareciera no importarle el alto costo que estos aparatos tecnológicos y mucho menos las limitaciones de dólares que tengan, su único objetivo es "llevar en su mano" una tablet de última generación. Según un informe, en el país se vendieron más de 200 mil aparatos de este tipo durante el año 2012, con un crecimiento de 63%.

Según datos de International Data Corporation, filial venezolana, en el 2012, la venta de tabletas creció desde la aparición de el PlayBook de Blackberry, el Samsung Galaxy en sus diferentes versiones entre 7 y 10 pulgadas y otros aparatos logrando alcanzar más de 200 mil equipos vendidos en el país, dejando claro la alta demanada que se ha generado por la preferencia de estos equipos.

La facilidad de movilidad de ha catapultado en la mano de los usuarios, lo práctico y lo liviano ha hecho que las Tablet figuren como las "favoritas" para los consumidores. Al cierre del año pasado, según IDC, se vendieron poco más de 750 mil unidades entre PCs y portátiles. Sumando a todos los segmentos, incluso los monitores de PC, el mercado facturó poco más de 2,1 mil millones de dólares.

27 junio 2013

Si no quiere “columpiarse” en LinkedIn, tome nota de estas 10 normas de etiqueta




LinkedIn se ha convertido en los últimos años en una herramienta poderosísima a nivel profesional. Sin embargo, algunos se olvidan de que LinkedIn es un escaparate profesional y utilizan esta red social de la misma manera que usarían Facebook y Twitter. Como todas las redes sociales, LinkedIn tiene sus propias reglas de etiqueta no escritas. Las más importantes son enumeradas a continuación por Ragan.com:

1. Escriba “LinkedIn” y no “Linkedin”.

2. No envíe solicitudes en masa para que otros profesionales le recomienden en LinkedIn.

3. Deje las actualizaciones excesivamente personales y las fotos de gatos para otras redes sociales.

4. Está bien ser divertido en LinkedIn, pero no a costa de perder el sentido del buen gusto.

5. Personalice sus solicitudes de contacto. No sea un “robot”.

7. Actualice con regularidad su foto de perfil. No utilice la misma foto de perfil durante cuatro años seguidos.

8. Sea los más preciso posible con la información de los puestos de trabajo que ha desempeñado con anterioridad.

9. No utilice LinkedIn para tirar la piedra y esconder la mano (criticar una empresa sin citar nombres).

10. Hágase de vez en cuando la siguiente pregunta: ¿a cuántos de sus contactos en LinkedIn conoce personalmente?

25 junio 2013

Uno sabe que es un “marketero” digital de pura cepa cuando…

 

¿En que se distingue un “marketero” digital de otro de la vieja escuela? Lo cierto es que ambos comparten más cosas en común de los pudiera parecer a priori, pero la nueva estirpe de “marketeros” digitales es fácilmente reconocible por las señas de identidad que recoge a continuación iMedia Connection:

1. Uno sabe que es un “marketero” digital cuando no hay violaciones de “copyright”. Todo lo que hay son “memes”. Y los “memes” no tienen “copyright”, son patrimonio de la red de redes, ¿o no?

2. Uno sabe que es un “marketero” digital cuando está bastante seguro de que el evento South by Southwest (SXSW) llegó a su punto culminante en 2007. Ese año Twitter hizo su puesta de largo en SXSW. Quien no estuvo allí, se perdió la mejor edición del evento. Todas las ediciones posteriores languidecen si se comparan con aquella legendaria edición de 2007.

3. Uno sabe que un “marketero” digital cuando en secreto no puede entender a quien no quiere anuncios personalizados. Simplemente no comprende que los internautas no estén dispuestos a ceder datos personales a los anunciantes a cambio de publicidad personalizada. ¿Qué es la privacidad de los datos en internet comparada con la publicidad personalizada? ¿Quién puede valorar más a la primera que a la segunda?

4. Uno sabe que es un “marketero” digital cuando todo tiene una “larga cola”. Esta expresión, acuñada por Chris Anderson en un artículo para la revistaWired en octubre de 2004, sirve para referirse a modelos de negocio como los de Amazon y Netflix y es la mejor “amiga” de un “marketero” digital. Y es que en internet muchas partes pequeñas pueden formar un gran todo.

5. Uno sabe que es un “marketero” digital cuando prefiere leerlo todo en forma de infografía. Vivimos en la era de la visualización y la infografía es el mejor paradigma de esta nueva era.

6. Uno sabe que es un “marketero” digital cuando ha blogueado o tuiteado los errores de otras personas en los social media. Puede que no quiera reconocerlo, pero al “marketero” digital le encanta regodearse en las “pifias” de los demás en los social media.

7. Uno sabe que es un “marketero” digital cuando los spots televisivos le parecen una “rara avis”. Acostumbrarlo a acceder a contenidos televisivos mediante plataformas alternativas al televisor y a enfrentarse a los omnipresentes anuncios “pre-roll” en los vídeos online, el “marketero” digital contempla a menudo los spots televisivos como “joyas” de la Edad de Piedra.

8. Uno sabe que es un “marketero” digital cuando tuvo en su día la misma idea por la alguien pagó después 1.000 millones de dólares. ¿El problema? No saberla desarrollar y vender bien esa idea en su día.

Fuente: Puro Marketing

13 junio 2013

3 de cada 10 personas creen que los programas de fidelización piden mucha información personal

Los programas de fidelización, en especial los que se realizan a través de canales digitales, proporcionan beneficios tanto a los consumidores como a las marcas. Por un lado, los consumidores obtienen acceso a los códigos y las compras, y por otro lado las marcas pueden conseguir que los consumidores participen más.

Según la encuesta, Maritz Loyalty Marketing’s, de diciembre de 2012, el 7,4% de los usuarios de internet de Estados Unidos participó el año pasado en algún programa de fidelización. Dentro de este porcentaje, los retail programs son los que mayor porcentaje de fidelización tienen con un 1,7%. Las tarjetas de crédito y las compañías aéreas son las siguientes con un 1,3 y un 1,1% respectivamente.

La fidelización no está cayendo en picado, ya que el 70% de los consumidores dijo que la fidelización era parte de su relación con la empresa. Un 57% reconoció que los programas de fidelización afectaron a cómo y dónde hicieron sus comprar y que modificaron sus compras para maximizar los beneficios.

Sin embargo, en 2012 el 53% de los usuarios inscritos en programas de fidelización dejó de participar en, al menos, un programa, y un 7% solicitó abandonarlo.